El Círculo (Serie de novelas)

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Portada definitiva El Círculo 1

 

Libros Top 100 Amazon en Estados Unidos, México y España

“Tras el éxito de Saga Misión Verne y The Cloud, Mario Escobar nos sorprende con una aventura apasionante que tiene de fondo la crisis financiera, los oscuros recovecos del poder y la City de Londres”
Comentarios de lectores en Amazon:
“Te atrapa desde el principio, muy ameno ligero y cautivador, fácil lectura, repasas historia mientras lo lees, muy recomendable, su lectura te envuelve”. Dancas
“Trama muy ágil y bien llevada. Muy recomendable, súper actual. Se lee en un rato, no sientes el tiempo, te captura desde el inicio”. Rrivas
“Una noche sin aliento para salvar a su familia y descubrir el misterio que encierra su paciente”

Argumento de la novela El Círculo:
El famoso psiquiatra Salomón Lewin ha dejado su labor humanitaria en la India, para ocupar el puesto de psiquiatra jefe del Centro para Enfermedades Psicológicas de la Ciudad de Londres. Un trabajo monótono pero bien remunerado. Las relaciones con su esposa Margaret tampoco atraviesan su mejor momento y Salomón intenta buscar algún aliciente entre los casos más misteriosos de los internos del centro. Cuando el Psiquiatra encuentra la ficha de Maryam Batool, una joven bróker de la City que lleva siete años ingresada, su vida cambiará por completo.
Maryam Batool es una huérfana de origen pakistaní y una de las mujeres más prometedoras de la entidad financiera General Society, pero en el verano del 2007, tras comenzar la crisis financiera, la joven bróker pierde la cabeza e intenta suicidarse. Desde entonces se encuentra bloqueada y únicamente dibuja círculos, pero desconoce su significado.
Una tormenta de nieve se cierne sobre la City mientras dan comienzo las vacaciones de Navidad. Antes de la cena de Nochebuena, Salomón recibe una llamada urgente del Centro. Debe acudir cuanto antes allí, Maryam ha atacado a un enfermero y parece despertar de su letargo.
Salomón va a la City en mitad de la nieve, pero lo que no espera es que aquella noche será la más difícil de su vida. El Psiquiatra no se fía de su paciente, la policía les persigue y su familia parece estar en peligro. La única manera de protegerse y guardar a los suyos es descubrir qué es “El Círculo” y porqué todos parecen querer ver muerta a su paciente.
¿Qué se oculta en la City de Londres? ¿Quién está detrás del mayor centro de negocios del mundo? ¿Cuál es la verdad que esconde “El Círculo”? ¿Logrará Salomón salvar a su familia?

Book Trailer: El Círculo
Web: www.marioescobar.es

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Misión Verne

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Cartel saga verne 2

Libro completo que incluye: El Club Verne, El plan de Himmler, Operación Odessa y Holocausto.

La Saga más vendida en Ciencia Ficción de Amazon

El secreto de los Assassini ha estado más 160 días en el Top 100 de Amazon.

«El gran acierto de las novelas de Mario Escobar es que nos ofrecen una lectura apasionante. Además nos invitan a mirar la historia desde una perspectiva distinta y a disfrutar de los misterios y tesoros ocultos en las ciudades donde se desarrollan los acontecimientos». Me gustan los libros

«Como buen historiador con una mente llena de gran creatividad, Mario Escobar sabe fusionar todos los elementos literarios, a fin de brindarnos un relato magistral». La Revista Peninsular

«Si eres fanático de las novelas de suspenso con un toque investigativo, no te puedes perder esta obra». Casa de los Libros Perdidos

Caleb: “Ha sido una fascinante lectura. El autor consigue su cometido; sumergirnos en la ficción y en los espesos bosques de la Tierra Hueca. Lo recomiendo a todos los apasionados de la lectura, en un mismo día lo devoré. Gracias Mario!!”

¿Por qué interesaron los papeles de Julio Verne a los nazis?

El capitán Klaus Berg fue movilizado tras declararse la Segunda Guerra Mundial. A pesar de tener un destino cómodo en París, Klaus echa de menos su vida como profesor de literatura francesa en Hamburgo. Odia al régimen nazi, que ha destruido gran parte del legado literario de Alemania, pero cuando encuentra a un antigua alumno llamado Hans, miembro de las SS, y este le comenta el proyecto en el que está involucrado, todo cambia en su vida. Tras ser invitado por Himmler a una sesión del secreto Club Verne, el dirigente nazi le informará de que entre los papeles de Julio Verne en su casa de Amiens, puede encontrarse el verdadero manuscrito de Arne Saknussemm, utilizado por escritor francés para escribir su famoso libro Viaje al Centro de la Tierra. Himmler, practicante de la ariosofía, cree que existe realmente el Rey del Mundo, según describe el mito de Agharta y el Shambhala. Klaus tendrá que viajar a Amiens con su alumno Hans Miller. Mientras, los servicios secreto británicos descubren el plan de Himmler y mandan a dos espías, para hacerse con el manuscrito. El profesor Arthur Macfarlan, profesor de literatura en Oxford y amigo de C. S. Lewis y J.R.R Tolkien, ambos pertenecientes al Club de los Inklings, será el elegido por el servicio secreto para hacerse con el manuscrito. Su ayudante, la señorita Agatha Drew, es una experta en escritura rúnica, con la que mantiene una difícil relación, le ayudará a interpretar las runas que se encuentren en su misión. La aventura ha comenzado.

¿Descubrirán toda la verdad sobre el libro más misterioso de Julio Verne?

Todo lo que quieras saber sobre el libro y la saga: sagamisionverne.es/

Autor: Mario Escobar es un escritor que ha publicado más de veinte libros. Su famosa saga sobre Hércules y Lincoln ha sido traducida a varios idiomas y leída por decenas de miles de lectores. Para conocer más de el escritor: marioescobar.es

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¿Preparado para la Revolución Single? Los singles son el futuro de la literatura digital

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Single¿Les suenan los nombres de Balzac, Dumas, Victor Hugo, Verne o Clarín? Todos ellos tienen algo en común, escribieron sus libros por entregas a periódicos del siglo XIX.

El fenómeno de los singles no es nuevo y se ha mantenido de una forma u otra a lo largo del tiempo. Las novelas por entregas del siglo XIX dejaron paso a las novelitas vendidas en los quioscos hasta los años setenta del siglo XX. Muchos escritores españoles vivieron de esas aventuras de “El Oeste”, temática bélica o incluso Ciencia Ficción. En la era de la radio las novelas también pasaron a las ondas, sirviéndose por entregas a los oyentes, que esperaban impacientes el desenlace de las famosas “radio novelas”. En la actualidad el fenómeno single, parece resucitar esa tendencia.

¿Por qué es el momento de las novelas single?

 

Faltaba un formato que fuera rápido, sencillo, barato y accesible al gran público y Armazón lo ha propiciado. En Estados Unidos comenzaron a lanzarse los single en inglés con relativo éxito y más tarde en español, con un estrepitoso fracaso. ¿Por qué esta diferencia?

 

La cultura hispana en general es mucho más desconfiada que la anglosajona y menos práctica. El anglosajón piensa: compro la primera parte, si esta no me gusta, dejó de comprar el resto. Pero los hispanos pensamos: este listo quiere cobrarnos 1 € $ por 7o páginas.

 

Muchos escritores son reacios a este formato en español. También algunos lectores, pero producirá un beneficio a corto plazo para ambos. Por el lado del escritor subirá el precio de las novelas escritas por los indies, ya que si el single se vende a 0,89 €, no tiene sentido que un libro completo se venda a esa precio. Además el escritor puede producir su obra y comenzar a recibir el aporte económico que necesita para continuar.

En el caso de los lectores los beneficios son múltiples. En primer lugar el lector disfruta de historias cortas que pueda leer en un viaje, unas vacaciones cortas o un momento libre. El lector paga muy poco por el single, pero además si la historia no le interesa, puede dejarla, ahorrándose el resto de libros. Aunque lo que realmente estaba en juego era la capacidad del escritor para conseguir que sus lectores siguieran leyendo, hasta llegar a la tercera o cuarta entrega.

 

En los Estados Unidos y América Latina el sistema single está funcionando muy bien. En España va más lento, pero poco a poco el lector entiende que es un beneficio el poder leer el libro por entregas.

 

El resultado final es bueno para escritor y lector, también para las plataformas de libros electrónicos. En los Estados Unidos he vendido miles de single, hasta el punto que la mayoría prefiere el libro por entregas que el completo. En México y Brasil el proceso está comenzando, pero en España aún hay algunas reticencias, aunque he vendido ya un millar de libros en este formato.

 

Dentro de muy poco veremos a otros escritores españoles escribiendo single, incluso algunos escritores considerados como grandes autores modernos. ¿Preparado para la revolución Single?

 

Por Mario Escobar @Escobargolderos

 

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Protestantismo en Irlanda

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imagesEnrique VII, el primer rey de la dinastía Tudor, puso los medios necesarios para restablecer el poder Real en la isla. Su primera medida consistió en enviar a un hombre de su confianza llamado Poynings, que estableció la “Ley Poynings” (1), que estuvo vigente hasta 1782. El sucesor de Poynings, llamado FitzGerald, continuó su política de semi libertad del país. Pero la llegada al poder del rey Enrique VIII iba a cambiar mucho las cosas. Su canciller, el Cardenal Wolsey, pensaba que los territorios irlandeses estaban infrautilizados, debido a que la falta de un sistema hacendista fuerte y la malversación de fondos impedían que las rentas irlandesas llegaran a las arcas del rey.

 

La rebelión en 1534 de Thomas FitzGerald el Sedoso, destacó más que por su viabilidad política, por la vinculación que tuvo con el papado y el catolicismo romano, ya que el líder rebelde pidió ayuda al Sumo Pontífice aduciendo que su enfrentamiento contra el cismático Enrique VIII, era de carácter religioso. Estas dos vertientes, la relación iglesia católica y nacionalismo y el intento de involucrar a potencias extranjeras en el conflicto, serán recurrentes en la política nacionalista irlandesa hasta el siglo XX, produciéndose el hecho de que los enemigos de Inglaterra eran automáticamente amigos de Irlanda.

 

Durante todo el siglo XVI los ingleses temieron una sublevación, ya que los estados católicos enemigos, intentaron animar el independentismo irlandés en aras de la diferencia religiosa. Uno de los casos más significativos es el de 1579, cuando el Papa Gregorio XIII y el monarca español Felipe II, lanzaron un ataque conjunto, calificado de cruzada contra la opresión del pueblo católico irlandés por los herejes. Las tropas católicas desembarcaron en Dingle, condado de Kerry, pero la ofensiva fracasó al igual que varios intentos posteriores.

 

La iglesia católica de Irlanda necesitaba una reforma a fondo, si bien las órdenes religiosas se habían mantenido fieles a sus principios cristianos, la jerarquía episcopal apenas se ocupaba de los asuntos religiosos, dedicando su tiempo a la política y la acumulación de riquezas. Para paliar esta desidia y acrecentar su poder personal Enrique VIII nombró a George Browne como arzobispo de Dublín. La primera actuación del representante real fue la disolución de las órdenes religiosas y la expropiación de sus tierras. Este acto recibió el respaldo de la jerarquía católica, que veía en la medida una manera rentable de acrecentar su riqueza y hacerse con el monopolio religioso de la isla. Durante el reinado de Enrique VIII y el de su hija Isabel I se expropiaron cuatrocientos monasterios y abadías.

 

En 1541 las cortes irlandesas declararon a Enrique VIII como su rey. En apenas unos pocos años los irlandeses habían aceptado el mayor cambio político y religioso de su época sin ninguna oposición, de hecho, a diferencia de lo sucedido en Inglaterra unos años antes, no hubo levantamientos populares ni opositores importantes a la reforma de la Iglesia en Irlanda. Todos estos cambios no implicaron el dominio real del Rey sobre todo el territorio, por lo que sus sucesores Eduardo VI (1537-1553) y María (1516-1558), se encargarían de ampliarlo.

 

Otro de los métodos utilizados para la implantación de la autoridad de la Corona fue la colonización. En 1521, el Conde de Surrey había propuesto esta medida, que perseguía la sustitución de los irlandeses por ingleses leales. Pero esta política no se aplicó hasta el reinado de Eduardo VI, en junio de 1550(2). El primer intento fu un fracaso, dado que el despliegue de tropas necesario para su cumplimiento era inviable en aquel momento.

 

A finales del siglo XVI el protestantismo irlandés se encontraba debilitado por su pequeño arraigo social, aunque el gobierno de Londres intentara aplicar ciertas medidas oficiales como la prohibición de la misa o la imposición del Libro de Oración común de Crammer.

 

En 1553, bajo el reinado de la reina María se reanudaron nuevas colonizaciones. La Catolicísima Monarca era indiferente a la filiación religiosa de sus súbditos irlandeses, viendo en la colonización tan sólo un medio para el fortalecimiento del poder Real. En época de la reina Isabel, la monarquía cambiará de estrategia usando métodos menos drásticos, como ciertas medidas culturales, entre las que destaca la creación en 1592 la primera universidad en Irlanda, en la ciudad de Dublín.

 

El territorio irlandés sufrió durante todo el siglo, un gran número de pequeñas guerras, en las que destacó la represión brutal de la monarquía Tudor.

 

La rebelión más destacada de este periodo fue la de O´Neill, un noble criado en la corte inglesa, que a partir de 1588 intentó de forma armada la independencia de Irlanda, buscando el apoyo papal y la ayuda del mayor enemigo de Inglaterra en aquel entonces, España. De este último obtuvo el envío de un contingente de 3.500 soldados, que desembarcó Kinsale, condado de Cork, en 1601, para fracasar poco después en su intento.

 

Bajo el reinado de Jacobo I, al que se creía criptocatólico, la tolerancia religiosa de los últimos años terminó bruscamente, ya que el Rey con el fin de demostrar su fe anglicana realizó una política muy dura en materia religiosa. La huída de varios nobles irlandeses, tras la derrota militar de O´Neill propició a su vez la reforma administrativa del norte del territorio y la creación del condado de Londonderry. Jacobo I siguió la política de colonización de sus predecesores, llevando a la isla un gran número de colonos escoceses, en su mayor parte presbiterianos.

 

En 1613 las leyes irlandesas fueron sustituidas por las inglesas. Bajo el reinado de Carlos I (1625) se favoreció a los irlandeses autóctonos, mientras que se obligaba a los de origen escocés, en su mayoría presbiterianos, a jurar lealtad al Rey, debido a la guerra abierta de este contra Escocia. También hubo un intento de restituir las tierras enajenadas cien años antes a las órdenes religiosas. Estas y otras reformas no gustaron ni a la nueva oligarquía protestante, que se unió a los puritanos ingleses contra el Rey, ni a los terratenientes católicos. Durante el periodo del “Parlamento Largo” (3), la oligarquía condenó y ejecutó al odiado representante del gobierno, Wentwoth. Tras la muerte del Rey, la alianza de grandes capas de la sociedad irlandesa contra el tiránico gobierno de Londres, se disolvió dejando paso a viejas rencillas y desconfianzas. Las revueltas no se hicieron esperar, ya que muchos campesinos irlandeses desposeídos en las diferentes colonizaciones reclamaban sus tierras.

 

Los más afectados por este nuevo brote de nacionalismo irlandés fueron los presbiterianos escoceses y los puritanos. Los nacionalistas no querían independizarse de la corona, sino más bien revindicaban algunos derechos fundamentales, entre ellos los de carácter religioso, ya que desde el reinado de Jacobo I se había prohibido el culto católico y la presencia de sacerdotes en Irlanda. Los rebeldes convocaron al parlamento en 1642 y juraron defender la fe católica y los derechos de la Corona. Todo el territorio cayó bajo su dominio a excepción de Dublín, partes del Ulster y algunas ciudades. En los primeros meses de la rebelión fueron asesinados o muertos por inanición doce mil colonos protestantes de origen ingleses y escoceses. La respuesta del Parlamento Inglés será la llamada “Gran Amonestación” (4) un escrito donde se acusa a los pro católicos, entre ellos al Rey de ser los causantes de estos desastres.

 

La guerra civil en todos los reinos no se hace esperar. Los bandos enfrentados eran por un lado los nobles anglicanos unidos a los católicos, y por el otro todos los disidentes religiosos y los presbiterianos. En la primera fase de la guerra los dos bandos estuvieron igualados, pero la muerte de Pyn, el líder de los disidentes, propició el diálogo (1643), pero la ascensión de un nuevo líder puritano llamado Cromwell, impidió llegar a un acuerdo. Al final el Rey fue derrotado, sentenciado y ejecutado el 28 de enero de 1649.

 

La expulsión ese mismo año de miles de ingleses de Irlanda, motivó la invasión de las tropas de Cromwell, que el 15 de agosto desembarcaron en la isla. Cromwell que se creía enviado por Dios para vengar las matanzas de protestantes del año 1641, actuó de una manera contundente, como en el exterminio de todos los defensores de la ciudad de Drogheda. Tras varios años de enfrentamiento en 1651 vuelve a Inglaterra, después de haber pacificado la isla y entregado a los colonos ingleses buena parte de las mejores tierras. Unos 44.000 irlandeses fueron desplazados al oeste, y apenas treinta años más tarde, en 1685, los irlandeses católicos sólo poseían el 22 % de las tierras.

 

 

1) Ley Poynings: La ley prohibía la reunión del parlamento irlandés sin el consentimiento del rey y condicionaba las decisiones tomadas a la aprobación regia y del consejo inglés.

2) El consejo real inglés decidió que “Leix y Offaly, anteriormente territorio de los O´Connor y los O´Moore, debían ser arrendados a los súbditos reales por una renta adecuada, con la intención tanto de que sean habitados como de que supongan mayor poder para su Majestad el Rey”.

3) El Parlamento Largo fue la respuesta a la actuación del rey Carlos I en materia religiosa, convocado en Noviembre de 1640, condenó a varios ministro reales y se hizo con el control real del territorio.

4) Un fragmento de la requisitoria redactada por Pym. “Hemos hallado que la raíz de todos los males residía en un proyecto pernicioso y malintencionado de invertir las leyes fundamentales y los principios de gobierno, sobre los que están sólidamente establecidas la seguridad y la justicia del reino. Los promotores y ejecutores de estos proyectos han sido: 1. Los papistas, discípulos de los jesuitas y que odian las leyes, como obstáculos para el cambio y la caída de la religión, objeto de sus deseos más ardientes. 2. Los obispos y la parte más corrompida del clero, que alimentan la inclinación a las pompas exteriores y a la superstición, como efectos naturales y apoyos más probables de la tiranía y la usurpación eclesiástica. 3. Los consejeros y cortesanos que, desde posiciones particulares, intentaron que en este país prevalecieran los intereses de algunos príncipes o estados extranjeros, en perjuicio de Su Majestad y del Estado

¿Fue George Washington masón?

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2012_11_16_IMG_2012_11_16_193A533A03_georgewashingtonserie_3El futuro presidente nació en Virginia en el año 1732. Sus antepasados provenían de Inglaterra y habían logrado levantar una próspera granja en la que trabajaban esclavos negros. El joven George pertenecía a la nobleza sureña que prosperó a la sombra de la explotación humana de los negros traídos de África.

El futuro presidente no pudo realizar estudios formales en Inglaterra como sus hermanos mayores, la repentina muerte de su padre le obligó a trabajar, primero como agrimensor(1) y después en el ejército colonial británico. Se destacó como oficial en la Guerra Franco-India. En 1759 dejó el ejército y se casó con una viuda rica llamada Martha Dandridge Custis.

En 1774 fue elegido delegado de Virginia en el Primer Congreso Continental. Tras las derrotas de los colonos frente a las fuerzas británicas, apareció en el Segundo Congreso Continental para ofrecer sus servicios como militar profesional. El 3 de julio de 1775 George Washington asumió el mando del ejército de colonos.

Tras la guerra fue nombrado presidente en el año 1789 y reelegido en las presidenciales de 1792. Washington rehusó presentarse por tercera vez a la presidencia y se retiró de la vida pública a sus tierras en Mount Vernon. Murió en 1796, convirtiéndose en el presidente más admirado de los Estados Unidos.

George Washington había sido criado y bautizado dentro de la Iglesia Anglicana. Tras la revolución, la Iglesia Anglicana se refundó para convertirse en la Iglesia Episcopal, sin obediencia al monarca inglés.

Washington participó activamente en la vida de su parroquia y perteneció al comité de laicos. Asistía con su familia, prácticamente todos los domingos, a las diferentes parroquias a las que perteneció.

Su pastor en la capital federal, el reverendo Lee Massey, elogió su dedicación y amor por la iglesia. Al parecer, practicó la comunión con la Iglesia Episcopal durante toda su vida. En cambio el reverendo James Abercrombie, rector de la Iglesia de San Pedro en Filadelfia, afirmó que Washington fue toda su vida un deísta(2).

A pesar de que George Washington fue enterrado por el rito episcopal, en la ceremonia se mezclaron símbolos masónicos, ya que Washington pertenecía a la masonería desde el año 1753.

La hija adoptiva de Washington, Nelly Custis-Lewis expresó repetidas veces la fidelidad de su padre a la iglesia y su asistencia regular. Además, ella creía que era sincero en sus creencias cristianas como demuestran sus escritos y testimonios.

 

El asunto sobre el cristianismo de Washington trascendió a la opinión pública y Thomas Jefferson escribió un artículo en el que cuestionaba las creencias cristianas del presidente. Los propios esclavos de la familia Washington entraron en el debate afirmando que nunca oyeron orar a su patrón, aunque si leer con su esposa un libro de oraciones, práctica muy extendida en la Iglesia Episcopal.

 

En sus discursos Washington mencionaba constantemente palabras como “Providencia” “bendición del cielo” o “Dios”, pero en raras ocasiones habló de Jesucristo. En su discurso de despedida de la vida política dejó muy claro que no puede haber moral sin religión.

 

Una de las cosas innegables fue el respeto del presidente por la libertad religiosa y de conciencia. Desde entonces, se han escrito numerosos libros que afirman el cristianismo de Washington y otros que le acusan de deísta y masón. El debate está abierto, pero la realidad es que el único que lo sabe a ciencia cierta es Dios y el propio George Washington.

 

 

1) Agrimensor era una especie de topógrafo que se encargaba de medir las tierras y dibujar planos tipográficos.

2) Deísmo. Creencia que ve a Dios como fuerza motora del Universo, pero ya no interviene en él. Los deístas eran racionalistas y dudaban de las verdades reveladas.

Los padres peregrinos. El misterioso viaje

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PeregrinosEn la mañana del 5 de agosto de 1620, el calor comenzaba a templar el frío ambiente del puerto de Southampton, cuando dos barcos de aspecto corriente alinearon sus proas hacia el oeste y comenzaron a cruzar la bahía. En su interior 102 pasajeros intentaban hacerse con un lugar cómodo para pasar una larga travesía, pero al poco tiempo tuvieron que atracar en el cercano puerto de Dartmouth por avería en uno de los barcos. Éste no fue el único incidente, una segunda avería dejaría en tierra el Speedwell y los pasajeros tendrían que apretujarse en el Mayflower. Aquellos intrépidos y sufridos emigrantes estaban convirtiendo un viaje corriente en la epopeya americana.

NO FUERON LOS PRIMEROS INGLESES EN AMÉRICA

 

El norte de América había sido explorado en los últimos cien años por numerosos aventureros y descubridores. El primero de ellos fue John Cabot, un navegante italiano que convenció a Enrique VII de Inglaterra para que sufragara una expedición en busca de un paso norte hacia Oriente. Tras él fueron muchos otros. Españoles, franceses y holandeses descubrieron extensas zonas de la costa Este de Norteamérica. Pero el primer grupo inglés en establecerse en el territorio y que fundó la primera colonia fue el liderado por Walter Raleigh, que se estableció en la primavera de 1584 en la actual Carolina del Norte. El asentamiento no prosperó y poco después los colonos regresaron a Inglaterra.

Los viajeros del Mayflower emprendían un viaje conocido y explorado, nada hacía presagiar que su periplo sería recordado durante generaciones como una gesta del espíritu norteamericano.

LOS PURITANOS BUSCAN UN HOGAR

 

El establecimiento de colonias en Norteamérica fue una empresa meramente privada. El estado inglés se limitó a conceder unas licencias de establecimiento y explotación, dejando que las nuevas colonias crecieran por sí mismas.

Cuando los viajeros del Mayflower decidieron poner rumbo a Nueva Inglaterra, ya había dos colonias establecidas y organizadas en el territorio. Por un lado estaba Virginia, organizada y administrada por la Compañía de Londres y la Compañía de Plymouth, que lograron afianzar un grupo de colonos y fundar Jamestown. Por el otro, se encontraba la colonia de Maryland, fundada por Lord Baltimore, compuesta al principio por católicos que huían de las persecuciones en Inglaterra.

Mientras Virginia y Maryland luchaban por sobrevivir en medio de un ambiente hostil, los tripulantes del Mayflower planeaban buscar una nueva tierra de provisión en donde disfrutar de libertad de culto.

Una parte significativa de los tripulantes del Mayflower eran de religión puritana o no conformista. De los 102 pasajeros, treinta y cinco separatistas de Leiden. Otros sesenta y seis viajeros naturales de Londres y zonas limítrofes, en su mayoría no eran puritanos. La Iglesia de Nueva Inglaterra, un hibrido entre las tradiciones católicas y algunas doctrinas protestantes, no satisfacía a muchos súbditos ingleses. Su intención era purificar la iglesia, de hay que se les empezara a denominar puritanos. La persecución de la monarquía inglesa hacia estos grupos fue constante desde el reinado de Isabel I, pero en tiempos de Jacobo I la persecución aumentó hasta el punto que muchos pensaron en abandonar la Isla.

Un pequeño grupo de puritanos que vivía en Scrooby en Nottinghamshire, tuvieron que abandonar su ciudad por la presión de los funcionarios y clérigos locales, dirigiéndose a los Países bajos. En 1608 un gran número de puritanos se instaló en la tolerante Holanda. Pero algunos no lograban integrarse en la sociedad holandesa y decidieron emprender la aventura americana.

CRUZANDO EL ATLÁNTICO

 

Los puritanos se pusieron en contacto con la Compañía de Plymouth. Si la Compañía buscaba gente sacrificada, abnegada y dispuesta a trabajar, ellos eran los hombres adecuados. El primer escollo que tenían que atravesar era la autorización real, pero el rey Jacobo no les puso ningún impedimento para ir a las Colonias. El segundo escollo era la financiación, los emigrantes tenían que costear los costes del viaje y el avituallamiento necesario para sobrevivir en el viaje y en sus primeros meses en América.

Cuando el 20 de septiembre de 1620 el barco pudo reanudar su viaje desde el puerto de Plymouth, los viajeros estaban deseosos salir de Inglaterra. La travesía era incomoda y peligrosa. En un barco no muy grande de unos 33 metros de largo y una capacidad de 180 toneladas, se hacinaban más de 100 pasajeros. El Mayflower poseía dos brújulas, pero era relativamente perderse en medio del Océano Atlántico. A pesar de que los primeros días de navegación fueron tranquilos, enseguida comenzó el mal tiempo y el barco fue azotado por varias tormentas. Los viajeros tuvieron que pasar la mayor parte del viaje en las bodegas, con las escotillas cerradas, empapados y mareados. El hedor de las bodegas debía de ser insoportable. Para personas poco acostumbradas al mar, encerrados, teniendo que comer, dormir y rezar sin ver la luz exterior, la travesía fue dura y difícil.

UN DURO INVIERNO EN UNA TIERRA EXTRAÑA

 

El viaje duró 55 largos días hasta que avistaron el Cabo de Cod en Massachusetts. Su destino era el norte de Virginia, pero algunos de los líderes puritanos cambiaron el rumbo para dirigirse a nuevas zonas no colonizadas, ya que no querían integrarse en las colonias de mayoría anglicana y sufrir los mimos problemas que en Inglaterra.

Los puritanos habían elegido aquel enclave alejado de las posesiones inglesas tras leer el informe del explorador holandés Adriaen Block, pero los marineros les habían llevado a una región alejada, mucho más al norte de la que buscaban. Además el viaje había salido con retraso y la época del año no les permitía cultivar sus semillas para soportar el invierno. Localizaron un enclave que unos años antes John Smith había bautizado con el nombre de Plymouth y allí se instalaron.

Al encontrarse alejados de Virginia estaban fuera de su jurisdicción tuvieron que autogobernarse. Los puritanos y el resto de los viajeros decidieron llegar a un acuerdo en el que todos pudieran sentirse representados. El “pacto del Mayflower”, firmado el 21 de noviembre, constituyó el primer intento de los colonos de darse un gobierno propio.

Tras pisar tierra los colonos eligieron a su primer gobernador, John Carver. El frío invierno de la región terminó con la vida de la mitad de los colonos antes de la llegada de la primavera. Tras el fallecimiento del propio Carver, los colonos eligieron como gobernador a William Brandford.

El encuentro con los indios fue de lo más singular. Cuando los asustados colonos vieron acercarse a algunos indios hasta su poblado, lo último que esperaban es que uno de ellos llamado Scuanto les diera la Bienvenida en inglés. Los indios de la zona, diezmados por una epidemia de peste unos años antes, no se mostraron hostiles con los colonos. Había campos de sobra para cultivar las cosechas. Scuanto enseñó a los colonos a cultivar la tierra a la forma india. Otro de los indios llamado Smoset, ayudó a los recién llegados a establecer relaciones amistosas con el jefe de las tribus locales.

La primera cosecha de los colonos fue tan abundante que proclamaron una celebración de tres días para dar gracias a Dios, celebrado en la actualidad en todos los Estados Unidos como el Día de Acción de Gracias. Unos noventa indios se unieron a la fiesta, convirtiendo aquella celebración en un símbolo de tolerancia, gratitud y fe en la providencia divina.

Plymouth sobrevivió muchos más inviernos, convirtiéndose en un verdadero símbolo para el resto de las colonias y un referente para incipiente nación norteamericana que se fundaría sobre los principios de autogobierno, igualdad, respeto religioso, derechos individuales y una fe inquebrantable en el futuro. Aquel puñado de hombres y mujeres perseguidos e insignificantes pusieron las bases de la primera democracia moderna.

Miguel Servet. El misterioso hereje

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Miguel_Servet_93802.jpg_1306973099Considerar a Miguel Server reformado o protestante es algo arriesgado, pero debido a muchas de sus ideas, el español estaba más cerca de los planteamientos protestantes que de los católicos. Lo que podemos decir sin duda, es que Server, tal vez por su martirio, se convirtió en el más reconocido y admirado de nuestros heterodoxos. Seguramente esta admiración proviene de una confusión que intentaremos corregir más adelante.

La familia Servet se trasladó en el 1511 en Villanueva de Sijena, un pequeño pueblo aragonés donde su padre había sido destinado tras ser nombrado notario real. Allí nació Miguel y disfrutó de la holgada situación familiar. Sus padres desearon desde el principio, que su hijo se convirtiera en sacerdote, lo que no sabían era que terminaría interesándose por la religión, pero en otros aspectos. No sabemos a ciencia cierta sobre la educación que recibió de Miguel, aunque sus biógrafos nos hablan de una facilidad precoz para el estudio, dominando varios idiomas en su adolescencia (latín, griego y hebreo y era muy versado en matemáticas y filosofía escolástica) A los catorce años entró al servicio de Juan Quintana, un erudito monje franciscano. A la edad de diecisiete años fue enviado a Toulouse para estudiar derecho En la universidad leyó la Biblia, algo totalmente prohibido en España. Allí descubrió por primera vez, que el concepto de Trinidad no se exponía implícitamente en el texto.

Después de dos cursos, el joven Miguel, decide acudir a la llamada de su antiguo preceptor Quintana, que se había convertido en confesor de Carlos V. Fue testigo de la coronación del emperador en Bolonia. Escandalizado del boato de la curia romana, dejo la ciudad para ir a Basilea con la intención de unirse a los reformados. Permaneció unos meses en la casa del pastor Ecolampadio. Después de graves desencuentros, Miguel marchó hacia a Estrasburgo, donde conoció a los reformadores Bucer y Capito. En 1531 publicó De Trinitatis Erroribus Sobre los errores de la Trinidad . Servet creía que los protestantes tras leer su libro, abandonarían rápidamente la doctrina de la Trinidad.

La mayoría de los reformados se opusieron a las ideas de Servet. Melanchton dijo acerca del libro: “En cuanto a la Trinidad, ya sabes que siempre he temido que algún día el tema estallara. ¡Buen Dios, cuántas tragedias esta cuestión acarreará a las generaciones futuras!”

Después del revuelo formado, Miguel Servet intentó escribir un libro más conciliador con su Dialogorum de Trinitate o Diálogos sobre la Trinidad, publicado al año siguiente. Pero lo cambios que realizó eran tan pequeños y su afirmaciones tan tajantes que la agria polémica se agravó. Sus libros fueron confiscados y se le advirtió que no visitara varias ciudades protestantes. En el bando católico también fueron condenadas sus obras y en 1532 la Inquisición le conminó a regresar a España para ser juzgado. Su hermano Juan, que era sacerdote, intentó convencerle para que volviera a casa. Servet, atemorizado por todo lo sucedido intentó esconderse y pasar desapercibido. Años más tarde, recordaba así aquellos años: Se me perseguía por todas partes para ser arrastrado hasta la muerte.

Bajo el nombre falso de Michel de Villeneuve se instaló en Paris, donde estudió Matemáticas y Medicina en la universidad. Pero el la vieja Sorbona, la agitación religiosa era aún peor que en Suiza. Nicolás Cop, rector de la universidad, fue obligado a abandonar la ciudad tras el discurso de apertura del nuevo curso. En Paris Servet y Calvino se conocieron, aunque al poco tiempo el segundo tuvo que huir de la ciudad. Al año siguiente Calvino, arriegando la vida, decidió regresar a París para disputar con Miguel Servet, pero el español no se presentó a la cita, seguramente por miedo a ser descubierto. Miguel Servet abandonó Paris, ganándose la vida como corrector de pruebas. Tras este breve paréntesis Servet retomó sus estudios de medicina. En 1538 ya tenía el título de doctor, colaborando con varios médicos famosos. Pero sus ideas innovadoras en medicina, sobre todo en lo relacionado con la circulación pulmonar, le trajeron muchos problemas. No se sabe con certeza si fue Miguel Servet o un contemporáneo suyo quien primero hizo este descubrimiento, a pesar de todo, Servet fue el primero en publicarlo.

En 1538 Servet fue condenado por la universidad, el Parlamento y la Inquisición, por mezclar la medicina y la astrología. De nuevo huyó, para instalarse primero en Lyon, y después en Viena, convirtiéndose en médico personal del arzobispo Pierre Palmier. Durante doce años de vida tranquila en Viena, nada hacía presagiar el trágico final de Servet.

Continuando con su labor literaria, en 1542, publicó una nueva edición de la obra de Ptolomeo suavizando algunos de sus ideas, pero su proyecto más ambicioso era la edición de la Biblia de Pagnino, completada en siete volúmenes en 1545. Con esta edición, realizó la primera crítica moderna al texto bíblico. A pesar de todo, Servet seguía intersado en la teología, por lo que publicó su tratado teológico, Christianismi Restitutio o La Restauración del Cristianismo. No pudo evitar reanudar su agria polémica con un viejo conocido, Juan calvino, con el que reanudó una agitada relación epistolar desde 1546. Calvino ya había escrito su Institutio Christianae Religioniso o Institución de la Religión Cristiana y era el líder espiritual de Ginebra. Hasta ese momento, la teología de Calvino apenas había tocado el tema de la Trinidad, pero tras una acusación por Pierre Carola de unitarista, de la que Calvino fue absuelto por un sínodo en Lausana, Calvino se empeñó en combatir cualquier signo de unitarismo

Servet envió a Calvino un manuscrito de su todavía inédita Restitutio. Calvino le correspondió enviándole un ejemplar de su Institutio, pero Miguel Servet se lo devolvió repleto de anotaciones, que ridiculizaban su texto. Calvino, cansado de esta estéril disputa, decidió interrumpir la correspondencia.

De manera provocativa Miguel Servet envío un ejemplar de su Restitutio a Calvino. En el texto se incluían treinta cartas de Servet enviadas a Calvino. Calvino, enfadado, reveló la verdadera identidad de “Villeneuve” a la Inquisición de Viena. Tras su arresto e interrogatorio, Servet escapó de la cárcel. Pero tenía pocos sitios donde refugiarse. Perseguido en España, Italia, Francia, amenazado en Suiza y otras ciudades de Alemania. Al final optó por el norte de Italia, donde creía que sus textos eran bien acogidos, pero inexplicablemente se dirigió después hacia Ginebra. Una vez en la ciudad se presentó en la iglesia donde solía predicar Calvino, alguien le reconoció y fue arrestado y juzgado por herejía ante las autoridades de la ciudad.

La acusación presentada por Nicolás de la Fontaine en contra de Miguel Servet, en el Ayuntamiento de Ginebra, acusaba a Miguel Servet de no aceptar la Trinidad y de no aprobar el bautizo celebrado durante la niñez. Una vez condenado, Calvino pidió que Miguel Servet fuera decapitado, para que no sufriera tanto, pero el Ayuntamiento insistió en que fuera quemado en la hoguera.

Miguel de Servet mantuvo la compostura hasta el último momento. Muriendo entre las llamas, se dice que gritó: ¡Oh, Jesús, Hijo del Dios Eterno, apiádate de mí! Farel, que había presenciado la ejecución, comentó que Miguel Servet, desafiante hasta el final, podría haberse salvado si en su lugar hubiese gritado: Jesús, el Hijo Eterno. Unos meses más tarde, Miguel Servet fue ejecutado en efigie por la Inquisición de Francia.

La muerte de Miguel Servet abrió entre los reformados. un debate acerca de la tolerancia. Algunos estuvieron a favor la condena como el caso del magistrado italiano Gribaldo, pero otros como David Joris escribía desde Basiliea a los distintos gobiernos de las ciudades protestantes de Suiza para pedir clemencia. Pero la mayor parte de los líderes reformados apoyaron la ejecución de Miguel Servet, como Melanchthon que refiriéndose a ella comento que era un ejemplo piadoso que merecía ser recordado para toda la posteridad. Calvino nunca mostró el menor arrepentimiento por ella. Utilizada por los católicos durante años para criticar a los reformados.

Una obra anónima sobre el castigo de los herejes, pedía la tolerancia. Gracias a obras como esta se abrió en debate sobre la cuestión del castigo o la tolerancia de las herejías, consiguiendo un mayor grado de tolerancia. A pesar de que, durante un tiempo, los herejes fueron ocasionalmente castigados con la muerte en algunos países protestantes, desde ese momento, la oposición a la pena máxima se había extendido de forma general. La muerte de Miguel Servet contribuyó a una mayor apertura hacia la libertad religiosa.

Pero, como decíamos al principio, ¿se puede considerar a Miguel Servet protestante o católico? Sería fácil mantener a Servet en el limbo religioso, o como se ha tendido en las últimas décadas, incluirlo en la lista de agnósticos y ateos que, supuestamente lograron el progreso de la razón y de la ciencia. Tal vez, diciendo lo que no era Servet, podamos deducir lo que era realmente. En primer lugar no era ateo ni agnóstico. Esta afirmación rotunda está firmente apoyada por su confesión final, mientras era quemado en la hoguera: Oh, Jesús, Hijo del Dios Eterno, apiádate de mí! Pero nuestro argumento viene apoyado, por otros comentarios de Servet. En una carta escrita en la cárcel, en la que se defiende de las acusaciones de Calvino Servet nos dice Juan Calvino falsamente me acusa de haber dicho lo que sigue: 1. Que las almas son mortales. 2. Que Cristo únicamente adquirió de la Virgen María una cuarta parte de su cuerpo. Se trata de cosas horribles. Entre todas las herejías y todo los delitos, no existe ninguno tan grande como pretender que el alma es mortal. En todo lo demás, puede haber esperanza de salvación, mientras que no la hay con tal herejía. Quien lo pretenda no cree en la existencia de Dios, ni en la justicia, ni en la resurrección, ni en Jesucristo, ni en las Sagradas Escrituras ni nada más. Sólo cree que todo muere y que el hombre y la bestia son una misma cosa. Si yo hubiera dicho o escrito tal cosa, yo mismo me condenaría a muerte”.

Con esta declaración Servet confirma lo que enunciábamos, ya que condena el ateismo quien lo pretenda no cree en la existencia de Dios…Si yo hubiera dicho …tal cosa…me condenaría a muerte. Si nos fijamos, al citar los principios básicos del cristianismo cita: la justicia, ni en la resurrección, ni en Jesucristo, ni en las Sagradas Escrituras. No habla de advocación a santos, sacramentos o cualquier otro tipo de creencias. Todas estas, ideas y doctrinas reformadas. Edito la Biblia, de cuyo estudio se había ocupado toda la vida, la base de su fe también era Bíblica. Por otro lado, Servet tenía un concepto distinto de la iglesia, el no quería reformarla, quería restituirla a su estado primito. La restitución, expresada en su libro Christianismi Restitutio, publicado en Viena en 1553. Esta obra estaba dirigida a los teólogos, nos confirma muchas de sus creencias. En ella ataca al papado y transmite una fe puramente cristocéntrica al afirmar: Ahora Cristo no está muerto, como para tener necesidad de un sucesor; ni ausente como para requerir un vicario o un regente. Cristo vive, Cristo nos basta, Cristo nos está presente y está a nuestra disposición realmente como pontífice .

Por si nos quedara alguna duda del protestantismo de Servet, el mismo nos narra su conversión al decir que la causa que me fue encomendada por un cierto impulso divino para que la defendiese yo, que estaba celoso de tu verdad. Comencé esta tarea en otro tiempo, y ahora de nuevo me siento movido a proseguirla.

Nieto nos anuncia por último, que había en la tenaz lucha de Servet contra Calvino cuando nos dice que las cartas a Calvino y el enviarle el manuscrito de Restitutio, y al final su propio enfrentamiento con él, era su deseo de realizar la suprema misión de convertirlo. Servet creía en el fondo que el único capaz de entender sus proposiciones teológicas, que sólo era tiempo que las aceptara, en ese sentido era más calvinista que el propio Calvino, esperando que terminará por creer lo que el defendía.

Adolf Hitler. Sus años ocultos

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adolf-hitlerLa biografía de Adolf Hitler no puede entenderse sin conocer los años que pasó en Viena. Los difíciles años de vagabundo, pintor y mendigo formaron el carácter, las ideas y la voluntad de uno de los personajes más importantes del siglo XX.

 Se ha especulado mucho sobre los años que pasó Adolf Hitler en Viena y Munich. La mayoría de sus biógrafos han pasado por alto esta etapa de su vida o se han limitado a reproducir los comentarios de Mein Kampf y algunos testimonios sueltos de personas que le trataron en aquel periodo. Pero, ¿Qué influencia tuvo aquel periodo en su formación política? ¿Fueron estos años determinantes para crear en él los prejuicios antisemitas y su idea de raza? ¿Tuvo Hitler algún tipo de tutor? ¿Perteneció a algún grupo o sociedad secreta?

El Imperio del racismo

A comienzos del siglo XX Viena era mucho más que la capital del Imperio austrohúngaro. La ciudad vivía uno de sus mejores momentos económicos y culturales. Los Habsburgo reinaban sobre el mayor imperio europeo y su capital constituía el centro cultural, económico y científico que vertebraba a un gran número de razas y pueblos. A pesar de todo, la vetusta ciudad que conoció el joven Hitler, era una urbe meramente alemana.

En los cafés vieneses se construía el pensamiento, el arte y la ciencia del incipiente siglo XX. En las mesas del café Griensteidl, escritores como Arthur Schnitzler o Hugo von Hofmannsthal discutían sobre las últimas ideas filosóficas con personajes como Theodor Herzl, padre del sionismo moderno. Sigmund Freud sorprendía con sus innovadoras teorías sobre el subconsciente y su famoso método psicoanalista. La influencia de los judíos se podía ver en cada área de la sociedad vienesa. En la ciudad había una de las mayores comunidades judías de Europa, con casi 150.000 miembros. Frente a este grupo de escritores de carácter cosmopolita, algunos pensadores y políticos austriacos defendían las ideas más aberrantes sobre las razas y el odio visceral hacia los judíos. Uno de los pensadores antisemitas era Otto Weininger, de origen judío, pero con un odio visceral hacia su pueblo, sorprendió a los intelectuales austriacos con sus escritos antisemitas y misóginos.

Las ideas antisemitas infectaban la política de la Viena que piso Hitler en 1907. Políticos como Georg Ritter von Schönerer y Karl Lueger adoptaron en sus programas la lucha antisemita y la vuelta a la pureza racial. El ambiente político y social comenzaba a enrarecerse con todo tipo de periódicos y grupos racistas que pretendían aplicar las teorías darwinianas hasta sus últimas consecuencias. En este ambiente surgieron numerosas organizaciones que pretendían devolver la pureza a la raza aria.

En 1905 fue fundada la Sociedad Alemana para la Higiene Racial, y en 1907 la Sociedad de Enseñanza Eugenésica de Inglaterra. En los Estados Unidos y en Francia se crearon sociedades similares. En el terreno científico las ideas de superioridad e inferioridad de las razas triunfaban. Francis Gakton, primo de Charles Darwin, publicó un artículo en el Journal of Sociology, en el que defendía que las razas eran humanas podían estudiarse medir su supuesta superioridad o inferioridad racial. El Darwinismo Social comenzó a gestar una interpretación extrema de las teorías evolutivas y las aplicó a la sociología, dando la coartada perfecta para justificar científicamente el racismo y el exterminio de pueblos enteros.

Adolf Hitler y su sueño de ser artista

El joven Hitler se adentró cargado de sueños en la monumental y fría Viena de comienzos del siglo XX. Era apenas un muchacho de diecisiete años, proveniente de una familia de clase media baja. Su padre, Alois Hitler, un sencillo inspector de aduanas, había logrado reunir una pequeña renta que le permitió vivir holgadamente los últimos años de su vida. Su madre era Clara Pölzl, un ama de casa amorosa y volcada en sus hijos, especialmente en Adolf. Una hermanastra, Ángela y su hermana Paula, eran las supervivientes de un gran número de hijos malogrados en los tres matrimonios de Alois. La aparente armonía de la casa de los Hitler que el propio Adolf Hitler nos narra en su famoso libro Mi Lucha, no tiene nada que ver con la realidad. Un padre arisco y distante, con una mentalidad rígida y autoritaria, inculcó en su hijo impresiones contrapuestas. Su madre, Clara, mimó al niño intentando preservarle de cualquier tipo de frustración. Cuando Adolf expuso a su familia su deseo de convertirse en pintor y estudiar en Viena, su padre se opuso tajantemente. Su hijo debía ser funcionario imperial como él, no había lugar para los artistas en su familia.

Dos años después, en 1905, Clara había enviudado y la familia dejó la granja en la que habían vivido en los últimos años para trasladarse a la próxima ciudad de Linz. Allí Adolf fracasó en sus estudios y en 1907, con la ayuda de su madre, viajó a Viena con la intención de entrar en la Academia de Bellas Artes. Adolf había conocido la ciudad unos meses antes, en el verano de 1906, cuando había recorrido los museos y la opera de la ciudad, como un turista más. Ahora su intención era quedarse y convertirse en pintor de renombre. En octubre de 1907 fracasó en su primer intento de ingresar en la Academia y los examinadores le aconsejaron que probara fortuna en la Academia de Arquitectura.

Adolf no era un muchacho que se desanimase con facilidad. Convenció a su amigo August Kubizek para que viviera con él en Viena y así compartir gastos y sueños hasta conseguir convertirse el uno en pintor y el otro en músico.

Clara enfermó gravemente y pidió a su hijo en numerosas ocasiones que regresara para verla, pero Adolf estaba muy ocupado descubriendo una de las ciudades más bellas y cosmopolitas de Europa y sólo volvió a su casa para asistir a las últimas horas de su madre y al funeral. Arregló los papeles de la herencia en Linz y regresó a Viena en febrero de 1908.

Los dos jóvenes soñadores vivían en una pequeña habitación en la calle Stumpergasse, cerca de la Estación Oeste y, mientras August practicaba con sus instrumentos, Adolf se dedicaba a visitar las bibliotecas públicas y a esbozar fantásticas remodelaciones de Linz y de Viena. Los dos estudiantes eran aficionados a la opera y veían casi todos los estrenos. Adolf y su amigo se atrevieron a componer una opera juntos titulada Wieland el forjador. En julio de 1908 August abandonó Viena para pasar el verano con su familia y Adolf se quedó en la ciudad.

Cuando August regresó en octubre a la ciudad, Adolf había desaparecido sin dejar rastro. Algunos biógrafos justifican esta desaparición como un intento de evitar las preguntas de su amigo, al enterarse de su segundo fracaso en el intento de ingresar en la Academia de Bellas Artes, aunque con casi total seguridad, Adolf huía de sus deudas y del servicio militar austriaco.

La pista de Adolf Hitler se pierde durante cuatro años, desde 1909 a 1913. En su libro Mi Lucha, apenas los resume con estas palabras: Cinco largos años en cuyo transcurso trabajé primero como peón y luego como pequeño pintor, para ganar el miserable sustento diario, tan verdaderamente miserable que nunca alcanzaba a mitigar el hambre; el hambre, mi más fiel guardián que casi nunca me abandonaba, compartiendo conmigo inexorable todas las circunstancias de mi vida. Si compraba un libro, exigía su tributo; adquirir una entrada para la ópera, significaba también días de privación. ¡Qué constante era la lucha con tan despiadado compañero! Sin embargo, en ese tiempo aprendí más que en cualquier otra época de mi vida. Además de mi trabajo y de las raras visitas a la ópera, realizadas a costa del sacrificio del estómago, mi único placer lo constituía la lectura. Mis libros me deleitaban. Leía mucho y concienzudamente en todas mis horas de descanso. Así pude en pocos años cimentar los fundamentos de una preparación intelectual de la cual hoy mismo me sirvo. Pero hay algo más que todo eso: En aquellos tiempos me formé un concepto del mundo, concepto que constituyó la base granítica de mi proceder de esa época. A mis experiencias y conocimientos adquiridos entonces, poco tuve que añadir después; nada fue necesario modificar.

La importancia que Adolf Hitler da a esta etapa de su vida contrasta con la poca información que facilita sobre ella. ¿Qué leyó Adolf Hitler en aquellos años? ¿Tuvo amigos? ¿Perteneció a algún grupo o se limitó a ser un paria más en la dura y despiadada Viena de principios del siglo XX?

 

Los años oscuros de Hitler

A pesar de la pobreza en la que vivió Hitler en Viena, logró cierta estabilidad y un lugar donde dormir. En 1909 y 1910, Hitler nos dice en su libro que su situación mejoró y no tuvo que trabajar como obrero para ganarse la vida. Esta declaración contrata con las investigaciones del biógrafo de Hitler, Honrad Heiden, que describe como Adolf tuvo que abandonar su habitación en el otoño de 1909 por falta de pago y dormir en albergues y en la calle durante el crudo invierno de ese año. Pasó por el albergue situado en las proximidades de Meidling a la residencia de varones de la calle Meldemann, cerca del Danubio.

En el aquel periodo oscuro de su vida, un mendigo de Bohemia llamado Reinhold Hanisch fue su socio en la venta de pinturas de paisajes para turistas. Pero la sociedad duró poco y Adolf terminó denunciando a su amigo por estafa y rompiendo la sociedad que habían creado. Hanisch describe a Adolf Hitler de la siguiente manera: el primer día se sentó junto a la cama que me había sido asignada un hombre que sólo llevaba encima unos pantalones viejos: Hitler estaba despiojando sus ropas, pues había vagado días enteros sin encontrar un techo que le acogiera, encontrándose en pésimas condiciones.

El aspecto de Hitler no podía ser más patético. Vestía siempre un abrigo negro, muy viejo que le había regalado un mendigo judío. Llevaba siempre un sombrero derby que le tapaba en parte su cara delgada y barbuda. Hanisch también habla de la pereza y soledad de Adolf, que parecía siempre perdido en pensamientos y ensoñaciones. En aquella época también leía muchísimo y pasaba las horas muertas en las bibliotecas públicas. Sus lecturas eran numerosas y desordenadas: La Roma antigua, las religiones orientales, el yoga, el ocultismo, el hipnotismo, la astrología, el protestantismo y libros sobre la historia de Alemania.

Las lecturas de Hitler eran muy variadas. Aunque no sabemos los títulos concretos que leyó en aquellos años. En los capítulos dedicados en Mi Lucha a su vida en Viena habla del pangermanismo y del partido Critiano -Social, de profundas ideas antisemitas.

El pangermanismo perseguía la unión política y económica de todos los pueblos de origen alemán. Desde el principio, el pangermanismo se opuso a la visión del grupo de la “Joven Alemania ”. Los pangermanistas se unieron al principio en la “Liga de la Virtud”. La asociación fue constituida por oficiales y funcionarios prusianos en 1808. Los alemanes querían recuperar el honor perdido frente a Napoleón y construir un imperio alemán. Por ello, utilizaron esta y otras organizaciones patrióticas para combatir la invasión napoleónica. Fichte en su Discurso a la nación alemana, ponías las bases de algunas de sus doctrinas fundamentales como la misión espiritual y moral de Alemania y la dominación de lo germano sobre el mundo entero.

La unidad alemana se hizo a espaldas de Austria, ya que muchos estados alemanes desconfiaban de una mayoría católica en Alemania. Por ello Alemania se unió bajo el férreo control de Prusia.

Hitler debió de leer algunas de las publicaciones pangermanas como la Alldeutscher Verbena, que pertenecía a la Liga Pangermanista. Algunos de los políticos de los que Adolf habla en Mi Lucha, como Kart Lueger o Georg von Schönerer, llegaron a profesar las teorías pangermanistas y antisemitas. El heredero al trono austriaco Rodolfo de Habsburgo se oponía a esta visión germana del Imperio austrohúngaro y, algunos quisieron ver en su suicidio y el de su amante, una conspiración pangermanista.

Los pangermanistas tenían varias obras que consideraban un anticipo de sus ideas racistas y expansionistas. Algunas de ellas circulaban en la Viena en la que Hitler vivió. Entre ellas destacaban las siguientes: Profecía del monje Hermann, el Gamaleon o La Profecía de Maguncia son sólo algunos de los libros que profetizaban el advenimiento de un a época gloriosa para lo germano y lo ario. De todos estos temas se hablaba en una revista pangermánica llamada Ostara a la que accedió Hitler desde las bibliotecas públicas de Viena. Incluso copió de una de sus portadas la que años más tarde sería la bandera del partido nazi.

Las influencias del pangermanismo en el pensamiento de Adolf Hitler son claras, pero ¿Hitler tuvo relación con alguno de los grupos pangermanistas más extremos? ¿Perteneció a alguna de las sociedades secretas que poblaban la sociedad vienesa y muniquesa?

 

 

La Ariosofía y sus ramas

El pangermanismo tenía una vertiente mística y seudo-religiosa además de su vertiente cultural y política. La Ariosofía, una rama alemana de la Teosofía , se extendió con rapidez por algunas de las ciudades de Alemania y Austria. La fundadora de la Teosofía, Madame Blavatsky, defendía en su famoso libro La doctrina secreta una visión del pasado que coincidía con algunos principio pangermanos y con la vuelta de muchos alemanes a las viejas leyendas arias. La Teosofía hablaba de la existencia de cuatro razas principales, predecesoras de la actual. La cuarta raza sería la de los arios y habría habitado en la legendaria Atlántida.

Uno de los seguidores de estas ideas descabelladas fue Guido von List. Von List era muy conocido entre la clase alta de Viena, por su pasión por el pasado ario y sus novelas. Fundó en la ciudad la Sociedad List y se cree que dentro de ella operaba una sociedad secreta denominada Armanenschafft. El historiador George L. Mosse en su libro Nazi Cultura, Intellectual, Cultural and Social Life in the Third Reich habla de la influencia de los estudios de Von List en algunas de las ideas políticas de Hitler. Según nos cuenta Mosse, algunas de estas ideas Adolf Hitler las sacó del libro El secreto de las runas. Von List comenzó a hacerse famoso en Austria por sus novelas plagadas de ideologías ocultistas. Además, Von List fue el primer ario que utilizó la esvástica como símbolo de su organización . Entre sus miembros había importantes industriales y uno de ellos era el famoso alcalde de Viena, Kart Lueger. A la Sociedad List, se le superponía otra de carácter más hermético denominada Armanenschafft. La primera reunión de esta organización se hizo en 1911, época en la que Hitler estaba en Viena. Aunque los supuestos antecedentes judíos de Hitler le hubieran dificultado ingresar en esta sociedad.

 

A pesar de copiar algunas ideas de List, Adolf Hitler despreció algunas de sus teorías en su libro Mi Lucha, cuando afirma: las características de estas criaturas que sueñan con antiguos héroes germanos, con las tinieblas de la prehistoria, con hachas de piedra de Ger y con escudos. Son en realidad los peores cobardes que uno puede imaginar…He aprendido a conocer demasiado bien a esta gente para que su miserable comedia no me inspire el asco más profundo. Las duras palabras hacia estos grupos de lo que sacó muchas de sus teorías y su parafernalia aria son sorprendentes. ¿Tuvo algún contacto Hitler con el grupo de von List? ¿Pudo ser rechazado por su origen humilde en el exclusivo grupo ariosófico?

 

Una de las cosas que sí parece demostrada es que Adolf Hitler tuvo relación con un misterioso librero llamado Ernst Pretzsche. En la librería de Pretzsche podían encontrarse libros sobre seudo-historia y esoterismo. Al parecer Adolf Hitler compraba y vendía sus viejos libros en aquella vieja librería. Ernst Pretzsche era un seguido de von List y se cree que pertenecía a su sociedad secreta. El librero pudo adoctrinar o por lo menos aconsejar algunas lecturas al joven Hitler. Lo que no podemos aventurar es si llegó a integrarle en el grupo de Von List.

La influencia de la revista Ostara, el und Mannesrechtler de Blonden del der de Briefbücherei , a la que ya hemos hecho mención, en el pensamiento de Adolf Hitler parece demostrada. Su fundador, el ex monje cisterciense Lanz von Liebenfels . Había escrito un año antes un libro en el que planteaba su teoría llamada Teozoología. Sus ideas tuvieron muy buena acogida entre los grupos de ideología aria.

Hitler estaba informado de todas estas ideas y teorías ya que leía dicha revista , al igual que casi 100.000 alemanes, interesados en la ariosofía y lectores de Ostara

Von Liebenfels, el fundador de la revista, creo en 1907 la Orden del Nuevo Temple. En dicha orden participaron personas destacadas de la sociedad. Su implantación en la ciudad de Munich y el hecho de que muchos de los futuros miembros del Partido Nazi pertenecieran a dicha organización ha producido toda clase de especulaciones. ¿Pudo Hitler pertenecer a dicha Orden mientras residió en Munich?

Los años felices de Munich

Se cree que Hitler abandonó Viena en la primavera de 1913. La mayoría de los historiadores piensan que huyendo del servicio militar. Durante su breve etapa en Munich hasta el estallido de la 1ª Guerra Mundial vive de sus cuadros. Tras su llegada es acogido en la casa de la familia Popp como huésped. Hitler en su autobiografía tan sólo nos narra que viajó a Alemania escapando de la angustiosa y decadente Austria. Hitler afirmó siempre que había viajado a Munich antes de la fecha oficial de su partida, en la primavera de 1912, pero en los informes de la policía de Viena consta su residencia en la ciudad hasta mayo de 1913.

Hitler considera a este periodo uno de los más felices de su vida. Sigue viviendo de la venta de cuadros e investigando todo tipo de temas en bibliotecas públicas. Pero poco tiempo después es descubierto por el gobierno de Austria y requerido para el servicio militar. A primeros de 1914 recibe un aviso que le ordena que se presente en Linz, pero Hitler alega que debido a su falto de recursos no puede hace el viaje y solicita permiso para acudir a la más próxima oficina de Salzburgo. Tras pasar la prueba médica del ejército no es admitido por su delicada salud y queda exento del servicio.

A primeros de agosto ya está en Munich, ya que es fotografiado por casualidad en la Odeonplatz el 1 de agosto de 1914, cuando Alemania declara la guerra. Dos días más tarde solicitará el ingreso en el ejército alemán. Poco después, su petición será aceptada e ingresará en el 16º Regimiento de Infantería.

Hasta aquí lo que siempre se ha sabido sobre la estancia de Hitler en Munich. Pero, ¿Qué hizo durante un año en la ciudad? ¿Qué personas visitó? ¿Tuvo nuevos contactos con sociedades arias?

Al parecer su primera estancia fue breve y no llegó a integrarse en ningún movimiento. Tras marchar al frente y distinguirse como correo del ejército, recibirá varia condecoraciones hasta conseguir la Cruz de Hierro de 1ª Clase. Tras ser herido en la pierna será ascendido a cabo y, tras un breve periodo en Berlín regresará al frente. En 1918 será alcanzado por una bomba de gas y sufrirá una ceguera que le devolverá al hospital. Allí se enterará del armisticio y decidirá permanecer por un tiempo en el ejército.

A petición de sus oficiales entró en el servicio como bildungoffizier e investigó algunas de las minúsculas organizaciones que pululaban por la violenta Baviera de 1919 y 1920.

En una de sus investigaciones oficiales conoció como el Comité de Obreros Independientes y fundado en marzo de 1918 por Anton Drexler. El pequeño partido apenas tenía unos cuarenta miembros y solía reunirse en los sótanos de las cervecerías de la ciudad. Al poco tiempo se inscribió como miembro y comenzó a dar mítines políticos.

A principios de 1920, Hitler se hizo cargo de la propaganda del partido. Poco después, el partido se renombraría como un partido Austriaco con el que tenían relación, el DNSAP (Partido Nacional Socialista de Obreros Alemanes).

Hitler encontró desde el principio alguna oposición a su desmedida ansia de poder, pero también halló algunos aliados dentro del partido. Uno de los más destacados fue el mayor Röhm. Miembro del estado mayor de la comandancia del ejército en el destrito de Munich.

Röhm tenía una estrecha relación con sus camaradas de los Freikorps, unos grupos paramilitares de extrema derecha, a los que animó a unirse al partido. Curiosamente Röhm y algunos de los miembros más influyentes del partido pertenecían a una organización llamada Sociedad Thule.

En Munich, la Sociedad Thule fue fundada el 25 de diciembre de 1917 por Rudolf von Sebottendorff, un ocultista alemán. En Munich se creó una organización paralela llamada Germanenorden. Theodor Fritsch viajó en enero de 1918 con la intención de extender la orden. Fritsch incorporó entre los símbolos de la organización la cruz gamada. Símbolo adoptado después por el partido nazi. En 1918 los miembros de la Sociedad Thule en Baviera eran unos mil quinientos. Uno de los miembros más significados y que influiría en el joven cabo Hitler fue Dietrich Eckhart, escritor y periodista de éxito. Amigo de Sebottendorff, escribió un libro que influyó mucho a los primeros nacionalsocialistas, Auf gut Deutsch . En el libro, Eckart criticaba la rendición alemana, pero también hablaba de temas raciales y de los peligros de mezclarse con los judíos.

Algunos autores piensan que Eckart fue uno de los tutores del joven Hitler. Le enseñó a hablar en público y sobre todo a como desarrollar la autoconfianza. Hitler reconoció la influencia de este hombre dedicándole su libro Mein Kampf .

Las últimas palabras de Eckart antes de morir fueron: Sigan a Hitler. ¡Bailará! Pero fui yo quien escribió la música…Nosotros le dimos los medios de comunicarse con Ellos. No me extrañen; habré influido en la historia más que cualquier alemán… ” .

Según las palabras de Eckart, su influencia sobre Hitler fue determinante, incluso a nivel “espiritual”. Aunque parezca increíble desde el punto de vista racional, Hitler habló en numerosas ocasiones sobre sus experiencias paranormales.

Rudolf Hess, uno de los hombres más importantes del nazismo y mano derecha de Hitler, pudo perteneció a la Orden de los Nuevos Templarios, aunque lo que si está demostrado era su cercanía a la Sociedad Thule. Por medio de Hess, Hitler conoció a muchos hombres influyentes como el geógrafo Karl Haushofer, del que Hitler escuchó por primera vez la teoría del Lebensraum o “espacio vital ”.

Otro destacado miembro del nazismo que pertenecía a la Sociedad Thule fue Alfred Rosenberg, uno de los ideólogos del nazismo. Rosenberg difundió por todas partes su exacerbado antisemitismo y promovió la publicación en alemán del famoso libro Los Protocolos de los Sabios de Sión. En su obra más conocida El mito del siglo XX, mezcla delirantes historias con una locuaz defensa de las ideas nazis.

Adolf Hitler estuvo rodeado de personajes influidos por las ideas ocultistas y seudo-históricas que contribuyeron a crear el mito de la Raza Aria y el odio visceral hacia los judíos. Nunca se pudo probar su pertenencia a ninguna de las organizaciones citadas, pero su influencia directa o indirecta es innegable. Lanz, von Lis, el librero Pretzsche, Hess, Röhm, Eckart o Rosenberg fueron influencias importantes en la formación del joven Hitler. Las palabras que Eckart pronunció poco antes de conocer a Hitler nos sorprenden: Necesitamos a un hombre que encabece el movimiento, un hombre que pueda soportar el sonido de las ametralladoras, Es necesario que la chusma sienta el miedo en las entrañas. No podemos utilizar a un oficial porque la gente ya no los respeta. El hombre más adecuado para este trabajo sería un trabajador que supiera hablar .

¿Fue Adolf Hitler el hombre que buscaban?

Publicado en Historia 16. Octubre 2007

Mario Escobar Golderos

Evan Roberts. El carbonero de Dios

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En muy raras ocasiones se encuentra piedras preciosas en las minas de carbón, Evan Roberts fue una de ellas, pero el tiempo y las circunstancias terminaron por convertirle en un carbón más entre la multitud que le rodeaba.

Roberts nació en una familia de práctica metodista el 8 de junio de 1878. Su padre, un rudo y religioso minero, sufrió un accidente siendo Robert muy joven y este tuvo que dejar sus estudios y dedicarse al duro oficio de minero. El joven minero era un habido lector la Biblia y tras el trabajo recorría el kilómetro y medio que le separaba de la capilla de su localidad.En 1898, Evan tuvo que emigrar a Mountain Ash, una ciudad próxima a la suya, para buscar trabajo. Al poco tiempo, el pastor de su iglesia le pidió que le ayudara en la iglesia y no tardó mucho en ser recomendado para dedicarse a pleno tiempo en el ministerio.Roberts no se sentía satisfecho con su relación con Dios. Algo desanimado acudió a escuchar a un evangelista itinerante llamado Seth Joshua. El reverendo Joshua llevaba varios años orando para que Dios levantara a un nuevo Eliseo, un hombre sencillo que trajera el avivamiento a la región. Tras asistir a varias reuniones experimentó un encuentro con Dios y su vida cambió por completo.En 1904 tuvo su primera visión sobre el avivamiento en Gales. Vio un brazo que se extendía desde la luna hasta Gales. Él creyó ver la mano de Dios en esta visión y comenzó a organizar reuniones en su iglesia. En pocos meses su fama se extendió por todos Gales y centenares de personas acudían a sus reuniones.La prensa se enteró del fenómeno y envió a corresponsales para que contaran lo que pasaba en la pequeña iglesia galesa. Muchos mineros dejaron su ruda vida y comenzaron a asistir a los cultos. Las mujeres de los mineros también asistieron masivamente y, a diferencia de otras congregaciones, se permitió que participaran activamente en los cultos. El nivel de vida de los mineros cambió radicalmente. Muchos dejaron el alcohol y comenzaron a tratar mejor a sus hijos y mujeres.En 1905 empezaron a manifestarse algunas señales sobrenaturales que Roberts no sabía como explicar. Voces le hablaban de la situación espiritual de otras personas. La presión empezó a aumentar a su alrededor y no tardó en sufrir un colapso emocional, debido al exceso de trabajo. Las crisis se repitieron en varias ocasiones y tuvo que suspender numerosos cultos.

Tras sufrir una violenta crisis nerviosa, una mujer rica llamada Jessie Penn-Lewis le acogió en su casa y allí pasó Roberts una larga temporada. Al parecer, esta mujer practicaba ciertas doctrinas extrañas y aprovechó la debilidad emocional y física de Roberts para someterle a su voluntad. Ella le separó de su familia y utilizó su fama para escribir un libro y publicar una revista.

Después de ocho años Roberts dejó a Penn-Lewis, pero su vida había cambiado por completo. Intentó publicar varios libros sin éxito y, años después, experimento un pequeño avivamiento en Moriah, pero sus tiempos de evangelista habían terminado.

El 29 de enero de 1951 moría a la edad de sesenta y dos años. Su liderazgo había sido efímero pero durante décadas Gales experimentó un gran avivamiento que conmovió a toda la nación.

El Arcipreste de Hita. Heterodoxo literario

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arcipreste de hita

Todos hemos oído hablar del Libro del buen amor, obra universal de las letras hispanas. Algunos la leímos con desgana en la adolescencia, pasando por alto su riqueza literaria y el mensaje que subyace en cada estrofa. Jose C. Nieto, ilustre doctor en Teología y profesor de Princeton, vio en los versos del poeta parte de su ideología y disidencia con la Iglesia de Roma. Aunque antes lo percibió el ilustre Luis Usoz y Río, comentándolo en la introducción del libro Imagen del Anticristo de Juan Pérez. Pero volvamos ahora a leer las rimas del Arcipreste y afinemos el ojo:

Si tovieres dineros, avrás consolación

plazer e alegría, e del papa ración;

conprarás paraíso, ganaras salvación:

do son muchos dineros, es mucha bendiçión.

El texto menciona las prácticas de la Iglesia Romana en el siglo XIV, como la posibilidad de compra cargos eclesiásticos, que el poeta comenta en los versos e del papa ración, o la venta del paraíso y la salvación por medio de las indulgencias. Lo que destaca de este texto es la crítica directa hacia el Papa, algo extraño para la época. El poeta continúa diciendo:

Ahora el papadgo es puesto en riquesa,

De le tomar cualquier non toman peresa,

Moguer sean viejos, nunca sienten flaqueza.

Ca nunca vieron papa que muriese en pobresa.

En el tiempo muy santo non podía auer

Uno que este estado se atreviese tener;

Agora mal pecado ya lo podedes entender

Do se dan apunnadas, quien podría papa ser.

En estos versos se critica la avaricia y opulencia del papado, comparándolas con el tiempo “muy santo” o Iglesia primitiva. Pero el poeta también critica otros estamentos eclesiásticos cuando dice:

Si estos son ministros, sónlo de Sátanas,

Ca nunca buenas obraste faser les veras.

El Arcipreste cuestiona las instituciones de su tiempo, aunque no de una manera clara y rotunda, al fin y al cabo esa es su intención:

Las del buen amor son razones encubiertas:

trabaja do fallares las sus señales çiertas;

si la razón entiendes o el seso açiertas,

no dirás mal de libro que agora refiertas.

El agitado momento por el que pasaba la Iglesia Católica con un papa en Roma y otro en Aviñón, las disputas de los obispos como verdaderos señores feudales, ponían en entredicho su autoridad espiritual. El Arcipreste recoge este descontento y lo traslada a sus versos haciendo una de las primeras críticas al papado dentro de la Península Ibérica.

En el terreno estilístico el Libro del buen amor influyó en la literatura de otros muchos escritores como Fernando Pérez de Guzmán, Fernando de Rojas, Juan de Valdés, Constantino Ponce o el mismo Miguel de Cervantes.

Para concluir, el Arcipreste de Hita nos deja esta oración final. En ella no hay intermediarios, vírgenes o santos, la suplica es sencilla y dirigida directamente a Dios:

El que fizo el çielo, la tierra e la mar,

El me done su gracia e me quiera alunbrar,

Que pueda de cantares un librete rimar,

Que los que lo oyeren puedan solar tomar.

Tu Señor e Dios mío, el tu açipreste

Que pueda fazer libro de buen amor aqueste

Que los cuerpos alegre e las almas preste.

 

Mario Escobar Golderos.